sábado, 17 de septiembre de 2011

Quinta Calzadilla ó Villa Saldías

Quinta Calzadilla ó Villa Saldías
Liniers 723.


Santiago Álvaro Calzadilla González nació en Buenos Aires en 1816, fue hijo de Dña. Manuela Victoria Gómez Vidal (1787/1875)  y de Dn. Santiago Calzadilla (1783/1883), el que fuera funcionario de Aduanas durante los gobiernos de Juan Manuel de Rosas y, más tarde, presidente del Club del Progreso.





Calzadilla fue militar del Ejército Argentino, socialmente, se destacó como gran conversador en reuniones del Club que presidiera su padre, en las tertulias caseras que acostumbraban darse entre la alta burguesía porteña de la época, como así también por su paso por el Tigre Hotel.






Construyó su quinta en 1856 y se casó con Elvira Lavalleja Monterroso (1834/1888) en 1862, la casa fue ideada para usar como residencia de verano, con lujos desmedidos para esa época: anchas paredes, chimenea en el comedor, bronces muy trabajados, cerámicas y pisos de parquet importados; en la galería baldosas rojas, azules y blancas en alegre juego.

Además de militar, fue escritor y el primer crítico musical del periodismo bonaerense y un más que correcto pianista. La intensa vida social que llevó le permitió acumular experiencias y anécdotas que solía referir en ocasiones a sus amigos, los que lo motivaban a que las publicara en un libro.

En dicha finca vivió los últimos años de su vida y por ella, como invitados del matrimonio, pasaron conocidos personajes de la Argentina de fines del siglo XIX. Entre ellos, en 1859, pasó una temporada Prilidiano Pueyrredón, que pintó en esa casa, los retratos de Calzadilla, su esposa y varios otros óleos que actualmente se atesoran en el Museo Nacional de Bellas Artes.






En 1890, Adolfo Saldías, amigo de Calzadilla, le publicó algunos artículos de costumbres en la columna que tenía a su cargo en el diario La Nación. A raíz del éxito obtenido entre los lectores, especialmente el público femenino, es que Calzadilla se decide a escribir “Las beldades de mi tiempo” publicado en 1891, se trata de un libro de costumbres que describe al Buenos Aires de esa época y rumores en el Pueblo de las Conchas.






Santiago Calzadilla murió en Buenos Aires en 1896 y nunca se conoció el segundo tomo, prometido en el primero. Sus restos descansan en el cementerio de la Recoleta.

A la muerte de Calzadilla, su íntimo amigo Adolfo Saldías Castellone, adquirió la casa, Saldías fue un historiador, abogado, político, militar y diplomático argentino. Participó activamente en la Revolución del 90 y fue uno de los primeros en entrar al Parque de Artillería, junto a Leandro Alem, siendo detenido y desterrado a Uruguay.







Fundador de la Unión Cívica Radical en 1891, volvió a ser parte de una insurrección armada en la Revolución de 1893, siendo nuevamente detenido, encarcelado en Ushuaia y nuevamente desterrado a Uruguay.

En 1898 fue Ministro de Obras Públicas y en 1902 Vicegobernador de la Provincia de Buenos Aires, acompañando a Bernardo de Irigoyen.

Fue un activo miembro de la masonería argentina. José María Rosa y Fermín Chávez reconocen en Saldías al precursor de la escuela revisionista. Escribió obras sobre la vida de Rosas y la Confederación Argentina, que aunque le ganaron prestigio intelectual y sus libros eran de los de mayores ventas, le granjeó el favor de la "intelectualidad" porteña.

En 1881 publicó su primera versión de lo que en 1888 se convertiría en su obra maestra, Historia de la Confederación Argentina. Ingenuamente, se lo dedicó a Mitre y se lo envió para que lo juzgara. Mitre le respondió lapidariamente, condenando el trabajo, sus conclusiones y a su autor. Y la prensa ocultó el libro a conciencia, limitando enormemente su publicación. Como autor, fue prácticamente condenado a la muerte civil, ya que no fue comentado en la prensa, ni siquiera para condenarlo.

Adolfo Saldías Castellone, falleció en La Paz Bolivia el 17 de octubre de 1914, a la edad de 65 años.



Durante casi todo el siglo XX, la quinta se llamó Villa Saldías. Últimamente, las autoridades municipales han restituido el nombre original a la casa volviendo a ser Quinta Calzadilla. 




jueves, 25 de agosto de 2011

Museo de Arte Tigre

Museo de Arte Tigre
Av. Liniers Nº 200
Paseo Victorica 972
Teléfono:(05411) 4512 - 4528



El Museo de Arte Tigre es un museo para volver a recuperar el pasado, para volver a ver obras de la colección permanente de arte argentino y para sorprenderse con las exposiciones temporarias.

El conjunto edilicio fue declarado Monumento Histórico Nacional en el año 1979. La comuna se propuso entonces su reconversión a Museo. En 1990 un grupo de profesionales trabajó para lograr su regreso al esplendor original debiendo instrumentar la transformación de la antigua casa de juegos en el nuevo destino actual de museo de arte.

Tecnológicamente es uno de los museos mejor equipados en cuanto a calidad museística, posee equipos de humidificación y climatización de última tecnología.



Sistema de seguridad con cámaras de alta definición fijas, móviles y domos, que junto a sistemas detectores de movimiento, humo, temperatura dan a la preservación y conservación un lugar preponderante.

Como rasgo distintivo el personal especializado que integran los departamentos del Museo le brindan al visitante una experiencia humana, cercana y especial.

Horarios
Miércoles a Viernes de 9:00 a 19:00hs
Sábados a Domingos de 12:00 a 19:00hs
Valor de la entrada: $10
Teléfono:(05411) 4512 - 4528


domingo, 21 de agosto de 2011

Quinta Astengo

Quinta Astengo
Av. Liniers 968 entre E. Mitre y Viamonte.

Construida en la mitad del siglo XIX por la Flía. Oliveira César, que la habitó durante varios años. Fue adquirida más tarde por Delfina Huergo de Astengo.

Testimonio de la época que va de 1856 a 1886, fue lugar de reunión de ilustres personajes como el Gral. Bartolomé Mitre, por lo tanto también es conocida como la Casa de Emilio Mitre.

La propiedad fue heredada por testamento por la Sra. Fernández Huergo. Hoy vive en ella su hijo Daniel Fernández Huergo con su esposa e hijos.



La casa, de bella y sencilla construcción, es de una sola planta, edificada sobre nivel, siendo necesarias breves escaleras que trepan al jardín y a la casa, realizada en mampostería portante de ladrillo. Fue varias veces refaccionada adoptando elementos de arquitectura hispánica como el coronamiento de las puertas de la galería, el plinto y el solado. Posee un portón de entrada de hierro forjado con las iniciales en letras mayúsculas de Delfina Astengo entrelazadas a modo de monograma. Su fachada presenta un hall central con dos columnas neoclásicas y pilastras a sus costados.



jueves, 18 de agosto de 2011

Museo de la Reconquista

Museo de la Reconquista
Av. Liniers Nº 818


Se halla ubicado frente al lugar histórico donde el 4 de Agosto de 1806 desembarcó Santiago de Liniers para reconquistar la ciudad de Buenos Aires en manos de las tropas Británicas al mando del Brigadier General Beresford (1° invasión inglesa).



La antigua casa del comerciante español José Martín Goyechea ha sido reciclada e integrada admirablemente con una construcción actual de estilo hispánico colonial, que hospeda la expansión del museo y su biblioteca, además de oficinas y servicios higiénicos, la casona que albergó al héroe de la recuperación de Buenos Aires apenas desembarcaron las tropas traídas desde la Banda Oriental y acamparon en la gran plaza ribereña del río Reconquista, justo enfrente de la casa de José Martín Goyechea, que fue quien con su esposa, atendieron a Liniers en el mis lugar y desgraciado suceso familiar en el que perdió a la esposa y a una hija. En vigilia de las armas antes de reconquistar Buenos Aires, Liniers durmió allí la noche de 4 al 5 de agosto de 1806.

El Museo cuenta con 5 salas. Reconquista y Defensa, Uniformes, Historia de Tigre y su Parroquia, Tigre Club y Tigre Hotel.


En las salas del museo se exponen uniformes de época, armas y documentos. De particular interés por su contigüidad histórica en la Sala de la Reconquista, que comenzó al otro lado de la calle, a orillas del río de igual nombre, el 6 de agosto de 1806.

Liniers 818
Horario de visitas: miércoles a domingo de 10 hrs. a 18 hrs.


miércoles, 17 de agosto de 2011

Museo Histórico de la Prefectura Naval Argentina

Museo Histórico de la Prefectura Naval Argentina
Liniers Nº 1264



El Museo conserva y exhibe elementos de tan variado tipo como pueden derivarse de una Institución con más de dos siglos de existencia y con un complejo espectro funcional ejercido a lo largo de toda la jurisdicción nacional marítima, fluvial y lacustre.
Documentos, uniformes, iconografía, armas, equipos, embarcaciones a escala, instrumental y equipamiento náutico, son sólo un ejemplo de sus colecciones.






 Este Museo es atípico, custodia historia, pero es también actual, es en alguna medida técnico, posee particularidades propias de un museo del vestido, es policial y náutico, se introduce en la ciencia y en la técnica, mantiene contacto con el arte, se relaciona con la cultura y el folklore, es científico, todo en la medida justa y lógica de la múltiple y variada actividad institucional.




Es en definitiva un museo en creación permanente y por ello, aún más interesante y cautivante. Es finalmente el custodio silencioso del patrimonio cultural de la Prefectura Naval Argentina.


De miércoles a domingo de 10 a 12 y de 14 a 18. La entrada es gratuita.
Teléfono: 4749-6161. E-mail: museohistoriocopna@live.com.ar







Quinta Los Naranjos

Quinta Los Naranjos
Liniers 1492.


Construída por don Agustín Martínez, guerrero de la independencia. La casa posee arquería de medio punto apeadas sobre columnas toscanas, y contaba con un embarcadero. Eduardo Zimerman la adquirió en 1890, teniendo su residencia en la Capital. Trabajó con los primeros molinos harineros del país, situados en Cañuelas y en Olavarría. La familia Beláustegui es la actual propietaria del inmueble.


“Villa Margarita”


Casa de la Familia Peró
“Villa Margarita”
Principios S. XX
Ubicación: Calle Liniers 1396 -Tigre
Monumento Histórico Nacional

 Evoca las villas de fin de semana construidas por los porteños en el Tigre a principios de este siglo, luego de la llegada del ferrocarril a la localidad. Esta construcción de perímetro libre integraba un conjunto que originalmente ocupaba cuatro manzanas. Con el posterior trazado de la trama urbana actual, el predio fue loteado y la casa quedó inscripta en un lote de esquina. Su arquitectura italianizante presenta las características propias de ese estilo: planta cuadrada con un rígido eje de simetría que ordena los espacios, sobre el que se alinean tanto el acceso como la circulación. Las fachadas muestran un basamento o podio elevado, sobre el que se asienta la casa, un cuerpo central aporticado, con columnas toscanas, coronado por balaustradas. La estructura portante es de mampostería de ladrillos, de medio metro de espesor. El techo, a cuatro aguas, tiene tirantería y cabriadas de madera, cubiertas con chapa de zinc. 



Quinta de Ernesto Quirno

Quinta de Ernesto Quirno
Lavalle y 25 de Mayo


Ernesto Quirno estuvo casado con la Sra. Rocha y al quedar viudo se casó con Marta Lavalle, hermana del Gral. Lavalle, la llamaban Misia Chepa.
Esta casona, también conocida como Casa Lavalle (ya que su primer propietario casó en segundas nupcias con la hermana del general Lavalle), es de mediados del XIX.
Perteneció también a Ernesto Estrada, descendiente de Liniers y Nelly Isabel Frías de Estrada.
Hoy funciona el Colegio San Ramón.



lunes, 1 de noviembre de 2010

El Antiguo ''Pago de las Conchas''

Las Conchas es el antiguo nombre del Río Reconquista y del pueblo y puerto situados en su desembocadura en el Río de la Plata, actualmente conocido como Tigre...

Orígenes

La primera mención histórica es del 24 de octubre de 1580, cuando Juan de Garay (quien procedía a refundar la ciudad de Buenos Aires) otorgaba el valle del riachuelo de las Conchas a Gonzalo Martel de Gusmán.


Juan de Garay llamó así al río Reconquista, que hasta principios del siglo XX albergaba caracoles o conchas de agua dulce. Poco tiempo después en la anegadiza desembocadura del riachuelo operaba un puerto de cabotaje que permitía operar a los botes y embarcaciones de poco calado que recorrían las islas del delta del río Paraná y proveían de leña y madera a la ciudad. También el pequeño puerto era un activo centro de actividades de contrabando con la Banda Oriental, especialmente con Colonia del Sacramento.

Entre mediados y fines del Siglo XVIII comenzó a figurar en los documentos tanto el pueblo como el pago de Las Conchas. No obstante en esos mismos años y como respuesta al contrabando se clausuró el puerto. No obstante la actividad continuó pese a las acciones de represión encaradas.

En 1780 fue creada la parroquia de Las Conchas. Pocos años antes Concolorcorvo en el Lazarillo de Ciegos Caminantes mencionaba que Buenos Aires se aprovisionaba de mucho leño en rojos que traen las lanchas de la parte occidental del Paraná, y muchas carretas que entran de los Montezuelos de los Conchas.





Posteriormente, en 1806 durante el mandato del Virrey Sobremonte, se fundó el pueblo de San Fernando y se ordenó despoblar Las Conchas, con lo cual sus 143 vecinos debieron emigrar. No obstante la normativa se cumplió con morosidad y ese mismo año el puerto fue utilizado por el entonces capitán Santiago de Liniers para desembarcar con las fuerzas que desalojarían de Buenos Aires a los invasores ingleses. A raíz de esto, el río fue renombrado como Reconquista o de la Reconquista.


Argentina

Tras la Revolución de mayo de 1810, los navíos españoles con base en Montevideo hostigaron sistemáticamente sus orillas, en busca de afectar el abastecimiento de la ciudad y efectuando raids para aprovisionarse. Los vecinos del pueblo organizaron una compañía que se llamaría el Regimiento de Colorados de Las Conchas y proveyeron de marinos a las primeras naves de corso de la naciente Armada Argentina, destinando el bote del puerto al patrullaje del Delta del Paraná. Ya en 1812, afectados por la guerra y las crecientes inundaciones, en Las Conchas quedaban sólo 60 familias, en su mayoría pescadores, labradores y comerciantes de frutas.



En 1820 una fuerte sudestada provocó una creciente que arrasó el pueblo (que perdió un centenar de habitantes) y por un lado convirtió el pequeño arroyo del Tigre en un río capaz de recibir buques mientras por otro desalentaba el uso de Las Conchas al convertir la península en que se encontraba en una isla.

En 1827, a raíz de la Guerra con Brasil el gobierno de Bernardino Rivadavia prohibió los desembarcos por otros puntos que no sean los de los Conchas, Tigre y Canal de San Fernando. Era clave para resistir el bloqueo brasilero del puerto de Buenos Aires. Por otra parte el pueblo nuevamente proporcionó tripulación para la armada en guerra con el Imperio del Brasil: en el reclutamiento Las Conchas proveyó 13 patrones, 20 marineros y 49 remadores.

Con el tiempo, el paraje de Las Conchas fue cediendo su importancia a Tigre y San Fernando. En 1828 el naturalista francés Alcide d'Orbigny desembarcó en Las Conchas y dejó una descripción del paraje: Recorrí la aldea de las Conchas, la que es por su aspecto como una de esas pequeñas aldeas del Sena, y se extiende a lo largo del río Las Conchas. Se compone solamente de cosas donde se expenden diversos artículos caros y ordinarios y bebidas llamadas para marineros, quienes los frecuentan. Una fila de barcos ocupa las riberas fangosas del río, sobre el cual están situadas las casas colocadas sin orden, en medio de huertas, bosques y de tierras inundables a tal punto, que las grandes mareas del Plata, que frecuentemente tienen gar, se ven en la necesidad de andar en canoas de una a otra cosa.

Fuente: http://es.wikipedia.org/wiki/Las_Conchas


domingo, 31 de octubre de 2010

Algo de historia de Tigre




Tiempos coloniales

La historia de Tigre se remonta a un puerto en las orillas del río Las Conchas, que dio origen a la aldea del mismo nombre. El puerto fue utilizado por los buques que navegaban el río Paraná hacia o desde el Paraguay, y también por aquellos que llevaron la madera, el carbón y la leña del Delta a Buenos Aires. El río Las Conchas, ahora denominado Reconquista, corre a lo largo de la calle Liniers.

El caserío que rodea el puerto creció como el aumento de su importancia estratégica, sobre todo desde el siglo XVIII. En 1780, la iglesia ya se había construido y la parroquia ya estaba establecida para ese entonces. Esta zona, marcada por la conjunción de lluvias estivales y sudestadas tuvo una fuerte tormenta en 1805, que llevó a parte de la población de Las Conchas a instalarse en tierras más altas formando el pueblo de San Fernando de Buena Vista. Allí fue construido un canal para ser utilizado como nuevo puerto. El pueblo estaba desierto y casi completamente abandonado.

En agosto de 1820 fue destruida por un tornado, una vez más. El aumento de las crecidas atrapados el puerto de entrada. Al mismo tiempo, la salida de agua llegó a través de un pequeño arroyo llamado Tigre, causando la ampliación de su lecho y convirtiéndolo en un río. El puerto se trasladó a su ubicación actual junto al río Tigre y con el tiempo el pueblo fue llamado Tigre.

Durante la segunda mitad del siglo XIX la zona se convirtió en la esfera socio-económica más importante, debido principalmente a Domingo F. Sarmiento, presidente de Argentina entre 1868 y 1872. Sarmiento insistió en las favorables posibilidades de desarrollo de las islas y luchó por los derechos de los colonos a poseer las tierras que trabajaban. Su casa de la isla ha sido convertida en un museo, que se ubica en la ribera del río que lleva su nombre. En aquellas décadas el país experimentó un importante proceso inmigratorio y muchos de esos inmigrantes se asentaron en las islas.


La línea de ferrocarril a San Fernando, que llegó en 1863 y en 1865 se extendió a Tigre, mejoró la comunicación con Buenos Aires y facilitó el comercio de productos del Delta, básicamente frutas frescas y sus derivados, tales como los zumos de frutas, mermeladas y sidra. Asimismo, los habitantes de otras ciudades pudieron hacer visitas de un día gracias al tren. Esto favoreció el establecimiento de lugares para pasar el día en las islas, conocidos como recreos, y despertó el interés de remar a lo largo de las tranquilas aguas, pero contaminadas

 Antiguo Puerto de Frutos



Los años dorados de Tigre

El remo fue una de las prácticas de interés que alimentaron el boom de la zona. Se había iniciado la práctica de remo en el sur de Buenos Aires y poco a poco se trasladó al río Luján debido a la tranquilidad y belleza del lugar. El Presidente Sarmiento estuvo presente en la primera regata organizada el 8 de diciembre de 1873. 




El evento tuvo tanto éxito que el actual trasladó a los clubes de remo de Tigre, y otros nuevos fueron fundados por miembros de las distintas comunidades extranjeras residentes en Buenos Aires. Yachting comenzó a ser practicada en 1883, cuando el "Yacht Club Argentino", cuya sede se trasladó más tarde a San Fernando, fue fundada, y luego en el "Tigre Sailing Club".

  
El Tigre Hotel, se abrió en 1890 en la ribera del río Luján, y junto a él el Tigre Club fue inaugurado en 1912. Estos elegantes edificios se convirtieron en lugares de reunión para la élite social de la "Belle Époque". El hotel fue demolido en 1940, el club ha sido declarado Monumento Histórico Nacional, y actualmente es sede del Museo de Arte Tigre. Otra construcción histórica a destacar es la Quinta Cobo, levantada a escasos metros de la terminal ferroviaria. Esta vieja mansión permaneció abandonada durante años, hasta que en febrero de 2008 una cadena hotelera internacional, sin respetar la herencia cultural que representaba, demolió parcialmente el edificio con el objeto de construir una copia del viejo Tigre Hotel. Actualmente las obras se encuentran paralizadas.